qué es psicosis en psicología
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Hay un universo de construcciones culturales alrededor de la psicosis. El cine y la literatura son testigos de ello. El Dr. Jekill y Mr. Hyde o la aterradora película Psicosis de A. Hitchcock. Quizás hayas visto Una mente brillante, Claroscuro o El cisne negro. Todas ellas ofrecen un relato diverso sobre lo que es la psicosis. Muchas veces teñidos de fantasía y prejuicios. Por ello, es interesante preguntarse qué es psicosis en psicología propiamente.

Justamente, de ello va a tratar este artículo acerca de la psicosis para la psicología: su definición, síntomas, tipos, causas y tratamiento.

¿Qué es ser psicótico?

La idea de psicótico ha sido definida de diferentes formas y ninguna de estas conceptualizaciones han sido aceptadas universalmente. Lo comúnmente asociado a esta idea es la falta de juicio de realidad y la producción de alucinaciones. Es decir, que el psicótico vería u oiría cosas que no existen en realidad y le sería imposible discriminar si estos estímulos existen en verdad.

Existe una caricatura muy común sobre el psicótico, aquel que tiene un diablito en el hombro diciéndole que incendie la casa. Esto no es así. Al menos no en todos los casos.

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Cuando se habla de psicosis en psicología se puede hacer referencia a tres cosas. Las primeras dos ya las nombré: la falta de juicio de realidad y las alucinaciones. La tercera es la desorganización, en la conducta y en el lenguaje. Desorganización tal que la persona se ve afectada en el desarrollo de las tareas que son esperables que una persona de su sexo y edad realice.

Entonces… ¿Qué es?

Como ya he dicho anteriormente, en psicología todo es discutible y depende del marco teórico desde el que se aborda. No es que no existan acuerdos, sino que utilizamos, cada uno, un lenguaje distinto para decir más o menos lo mismo. A mi no me gusta hablar de “forclusión del nombre del padre”, como podría afirmar un lacaniano sobre el desarrollo de la psicosis, porque realmente a mí no me dice nada.

De cada perspectiva teórica surge una definición de psicosis y también una clasificación de los diferentes tipos de psicosis. Yo sigo aquí a Vallejo y al DSM, que son manuales de psiquiatría bastante estandar. Aunque también entiendo que son bastante flacos para describir la psicología propia de los cuadros psicopatológicos y se reducen a un simple elenco de “requisitos” para poder ser etiquetado de una u otra forma.

Definición de psicosis

Kaplan, Sadock y Grebb (1994) destacan tres parámetros que resultan importantes para delimitar las psicosis y que son: la incapacidad para distinguir la realidad de la fantasía, la evaluación de la realidad deteriorada y la creación de una nueva realidad.

“Los trastornos del espectro de la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos se definen por anomalías en uno o más de los siguientes cinco dominios: delirios, alucinaciones, pensamiento (discurso) desorganizado, comportamiento motor muy desorganizado o anómalo (incluída la catatonía) y síntomas negativos” (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM-5, 2014, p.87).

 

La psicosis y sus síntomas

Ideas delirantes

Las ideas delirantes o, simplemente, delirios son interpretaciones o creencias incorrectas de la realidad. A partir de elementos que sí existen en realidad, se construye una interpretación delirante, como creer que el vecino que siempre me mira mal está planeando atentado. De hecho, los delirios más comunes son los de tinte paranoico o persecutorio. Aunque también pueden ser de otros tipos, como los delirios místicos, los somáticos o las megalomanías (ideas de grandiosidad).

Las ideas delirantes no siempre son bizarras y fácilmente detectables. En la esquizofrenia pueden tener tintes más fantásticos. En cambio, en los desarrollos delirantes paranoides, en realidad, suelen ser bastante plausibles. Hay que seguir el discurso atentamente para darse cuenta de que hay un quiebre en el juicio.

Alucinaciones

Las alucinaciones no se refieren al mundo de las ideas, sino al ámbito de las percepciones y sensaciones. La alucinación es una percepción sin objeto.

O sea, veo un elefante rosado que vuela, pero la verdad es que ese elefante que veo no está ahí. O, al menos, nadie más lo puede percibir.

Depende del cuadro suelen aparecer diferentes tipos de alucinaciones. Por ejemplo, en la esquizofrenia son más comunes las alucinaciones auditivas. Los pacientes refieren voces en su cabeza que les repiten cosas. En cambio, en los trastornos somáticos son más frecuentes las sensaciones corporales, mientras que en los trastornos psicóticos inducidos por sustancias pueden darse alucinaciones visuales.

Pensamiento o discurso desorganizado

El pensamiento desorganizado o discurso desorganizado es característico de algunos cuadros psicóticos. Se percibe con facilidad al entablar conversación con la persona, puesto que va saltando de tema en tema y, a veces, es muy difícil seguirle el hilo. Otras veces, sus respuestas no tienen nada que ver con nuestras preguntas.

Comportamiento motor muy desorganizado o anómalo (incluída la catatonía)

La catatonía implica la adopción de una postura cérea, rígida, incluso en posiciones extrañas. Cuando esto sucede desaparece la respuesta motora y verbal a cualquier estímulo.

Claramente, el comportamiento catatónico se produce en cuadros psicóticos muy profundos. Lo más frecuente en las psicosis son los movimientos estereotipados o repetitivos, la mirada perdida, gestos extraños, el mutismo y la repetición de palabras o sonidos.

Síntomas negativos

Por síntomas negativos, se entiende aquellos signos que aparecen disminuidos en la persona. Se manifiestan como una ausencia de lo esperable para un sujeto según su sexo, edad y cultura. Estos síntomas pueden ser: el aplanamiento afectivo, la alogia y la abulia. El primero se refiere a la falta de gestualidad, la mirada fija y la reducción en el lenguaje corporal. La alogia se refleja en una disminución en la fluidez y la producción del habla. Por último, la abulia se muestra como una falta de voluntad. La persona parece no tener interés en realizar actividades dirigidas a un fin, como el trabajo o actividades sociales.

La psicosis y sus tipos

Existen diferentes tipos de psicosis. Sin lugar a dudas, el paradigma de lo psicótico es la esquizofrenia, cuyos síntomas son los más acusados. Y es, probablemente, la enfermedad mental que ha dado lugar a los mayores mitos en la historia de la locura y la psiquiatría.

En el DSM IV, entre los trastornos psicóticos se encuentran: la esquizofrenia, el trastorno esquizofreniforme, el trastorno esquizoafectivo, el trastorno delirante, el trastorno psicótico breve, el trastorno psicótico compartido, el trastorno psicótico debido a enfermedad médica, el trastorno psicótico inducido por sustancias, y también el trastorno psicótico no especificado.

Todos ellos comparten, en mayor o menor medida, la sintomatología. Algunos sólo se diferencian en cuanto a la duración o al momento de su diagnóstico. Pero también en cuanto a su etiología o causa, como es el caso de los trastornos ocasionados por condiciones médicas o los inducidos por sustancias.

¿La psicosis tiene cura?

La terapia psicológica puede beneficiar al paciente para mejorar su estado general. Es un complemento necesario del tratamiento farmacológico.

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Frente a un diagnóstico de cualquier enfermedad surge la pregunta acerca de su evolución. Los familiares y amigos suelen consultar si la psicosis tiene cura o cuál será el desarrollo del trastorno.

El curso de los trastornos psicóticos es variable según el cuadro y la persona. Por otra parte, en los trastornos mentales siempre es difícil hablar de una cura al modo en que uno se quita un resfrío o una gripe. Lo que se persigue en el tratamiento de las afecciones mentales es la remisión de los síntomas.

En el caso de las psicosis, el tratamiento adecuado es una combinación de tratamiento psicofarmacológico y psicoterapéutico. Dadas las características propias, el abordaje se da en conjunto entre el psiquiatra y psicólogo. De esta manera, se pueden trabajar tantos los síntomas productivos o positivos (alucinaciones, delirios y lenguaje desorganizado) y los síntomas negativos.

Las psicosis no suelen presentar complicaciones. Sin embargo, es importante ser constantes en el tratamiento para cuidar que los síntomas no se profundicen y la calidad de vida de la persona empeore.

 

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