¿CUÁNDO ES EL MOMENTO PARA UNA TERAPIA DE PAREJA?

Habitualmente, las personas que se cuestionan cuando es el momento para una terapia de pareja o la posibilidad de realizar una “terapia de dos”, pueden recibir un sinfín de comentarios, dudas, inquietudes  que los alejan de la intención inicial de consultar.

Es necesario aclarar, que consultar se refiere a: “pedir información, opinión, consejo sobre una determinada materia”, con un profesional formado en el tema.

Retomando la pregunta inicial, vamos a analizar algunos comentarios que  tienen el efecto de alejarnos de la intención inicial, sin proporcionar mayores pistas respecto de qué hacer.

Hablamos de frases o comentarios que  circulan, despojados muchas veces de fundamento científico y dichos con la simplicidad de quien tiene un gps con los datos actualizados al instante.

“Son problemas que  a todas las parejas le pasan”

Esta afirmación tiene el valor de  señalar algo que es común a otros, a muchos de nosotros el término” problema”. Cualquiera sea el significado que le demos, no dice respecto del “cómo resolver”. Y si se trata de problemas, buscamos respuestas, alternativas, acciones.

“Él o ella tiene mucho trabajo. Y  las cosas tienen sus tiempos

Es muy posible que la frase se aplique a ambos miembros de la pareja. Entonces, volvemos al principio. Cómo saber cuándo es tiempo de “las cosas” y cuándo tendríamos que hacer algo, porque no estamos avanzando.

Pensalo, no sé si es tan  grave”

         Suele ser una afirmación, que nos sumerge en una intranquilidad- continua. Por momentos, nos gustaría creer y por momentos, emocionalmente estamos a oscuras..

Entonces, ¿cuándo es el momento para una terapia de pareja?

 

    • El tiempo es personal: Cada individuo, cada pareja decide en qué momento, lo que intentamos no nos satisface y necesitamos apoyo, orientación, guía de un profesional.
    • Los problemas, situaciones generan malestar, sufrimiento, cansancio en uno o los dos miembros: Muchas veces la lucecita de alarma” ayuda” se enciende con la repetición, que puede ser  acompañada por emociones intensas de tristeza, enojo y la persona no se explica el por qué.
    • Vivimos una suma de situaciones chiquitas en la pareja, que afectan el trabajo, las relaciones sociales, o familiares: Algunas veces, el malestar modifica relaciones con familiares, amigos, rutinas, salidas etc. Estamos a tiempo de ver qué nos sucede.
    • “Mi pareja no quiere consultar”: En general, las parejas que consultan llevan un tiempo conviviendo con la situación. Es importante, que acudan a consulta para abordar con un profesional otras formas de afrontar lo cotidiano, evitando desgaste, alejamiento.

    ¡¡Seguimos en la próxima!!

    Espero sus comentarios. 

     

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3 COMENTARIOS

  1. Es muy interesante el artículo porque plantea al comienzo que consultar es pedir una opinión, otro punto de vista que permita visualizar el problema , a veces cuesta ir a una consulta porque se piensa que se va a ser juzgado , cuestionado… Y se trata de buscar herramientas que nos ayuden a vivir mejor , en armonía!!!

  2. Hola, Mariana! Muy bueno tu artículo. Personalmente, yo creo que es importante que se consulte rápidamente. Las personas suelen minimizar los problemas en la pareja mucho y llegan a consulta tarde, cuando el vínculo se encuentra muy deteriorado y ya les resulta muy difícil reconstruirlo.

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