¿Cómo aprobar un test psicológico laboral?

Cuando estoy entre amigos, a veces también con desconocidos, me pasa que me hacen muchas preguntas sobre mi quehacer diario. La psicología tiene ese “no sé qué” que a la gente le despierta mucha curiosidad. Habitualmente el tema de la evaluación psicológica, sobre todo en el contexto de una entrevista laboral, despierta algunas suspicacias. Así es como, más de una vez, algún amigo me escribe antes de una entrevista: ¿Cómo aprobar un test psicológico laboral?

Ese “no sé qué” de la psicología es como un halo misterioso que rodea el conocimiento sobre la mente de las personas. Como si de un saber mágico se tratara, para muchas personas, la psicología tiene el valor de un oráculo determinante sobre sus vidas.

No es extraño que haya tanto test psicológico dando vuelta por la red. Y de todos los colores y tipos. De los que resultan fruto de una exhaustiva investigación, así como de aquellos más caseritos. Todos parecen albergar un tesoro, el misterio de la propia identidad.

¿Por qué un test tiene algo para decir sobre nuestra identidad?

Será que no acabamos de dedicar un tiempo prudencial a nuestra propia persona, o que nunca nos enseñaron a hacerlo. La cosa es ahí estamos mirando un par de manchas para tratar de que un señor nos diga qué somos, cómo nos comportamos y a qué podemos dedicarnos. ¿Por qué un cuestionario, un dibujo o un montón de manchas tienen ese poder sobre nuestras vidas?

¿No deberíamos ser capaces de llegar a la susodicha entrevista de trabajo y poder decir: “Hola, este soy, sé hacer esto y sirvo para este trabajo”? En cambio, ponemos nuestra mejor cara de póker y empezamos a pensar en cómo burlar el test para qué diga que soy tal o cual cosa.

Frente a aquella pregunta, se me ocurre que el poder del test para revelar la identidad es bastante acotado. No hay ninguna técnica de evaluación psicológica capaz de mostrar lo más íntimo de las personas. Al modo de las radiografías y los análisis de sangre, estas pruebas arrojan una serie de datos que el profesional es capaz de interpretar según sea la situación de la evaluación.

Además, la capacidad que tienen estas herramientas para decir algo sobre la persona es cuando son aplicadas en “batería”. Esto quiere decir que la aplicación aislada de una prueba no puede decir mucho sobre nosotros, si esos datos no son contrastados con otras técnicas y con la entrevista.

Por esta razón es tan importante que la aplicación e interpretación de los test psicológicos sea realizado por un profesional capacitado.

¿En qué circunstancias puede hacerlo?

La evaluación de la personalidad puede realizarse con diferentes motivos. Los psicodiagnósticos son muy comunes en:

  • Ámbito educativo, en los que se utilizan para conocer las capacidades y limitaciones del niño para sus procesos de aprendizaje y desarrollo.
  • Ámbito judicial, aquí son utilizados para hacer una evaluación sobre la personalidad y las posibles patologías de una persona que está involucrada en algún proceso jurídico. Toman la forma de informes judiciales, dictámentes o pericias psicológicas.
  • Ámbito clínico, el diagnóstico clínico es imprescindible para la planificación de un tratamiento psicológico.
  • Ámbito organizacional, se evalúa a la persona para determinar si debe o no ocupar determinado puesto de trabajo.

En general, es posible realizar un psicodiagnóstico en cualquier área de la actividad humana que requiera una evaluación cierta de las características de los individuos que la realizan.

¿Por qué un test psicológico es distinto de una señora que te tira las cartas?

 

Frecuentemente, cuando navego por páginas de psicología, encuentro publicidades sobre chamanes, tarotistas y demás adivinadores. Eso me recuerda al eclecticismo característico de nuestra cultura, en que todo tiene el mismo valor probatorio. Para muchas personas, ir a un chamán a que nos “lea” tiene la misma confiabilidad que ir a un psicólogo.

Creo que esto se debe a que los psicólogos pasamos mucho tiempo discutiendo entre nosotros y poco nos dedicamos a informar al público la importancia que tiene la validación científica de nuestro conocimiento. También, porque algunas corrientes en psicología no creen mucho en la cuestión científica e integran en sus prácticas elementos pseudocientíficos que minan la credibilidad de aquellos a los que sí nos importa.

La psicología es una ciencia

Sin temor a equívocos, las técnicas de la psicología tienen profundos estudios que validan sus resultados y son capaces de medir aquello que dicen medir: la personalidad, los trastornos mentales, la ansiedad, la depresión, o cualquier otro constructo psicológico de interés psicológico.

Otro elemento que nos distingue de los chamanes, tarotistas y otros, es la cuestión de la legal. Los psicólogos, al menos en argentina, tienen una serie de actividades reservadas a ellos, que no pueden ejercer otras personas.

Los psicólogos son los únicos que tienen la potestad de desarrollar y validar métodos, técnicas e instrumentos de exploración y evaluación psicológica. Y la lectura de manos, el tarot, las cartas astrales NO son técnicas psicológicas y carecen de validez y sustento científico.

¿Qué tiene que ver todo esto con las entrevistas laborales?

Cuando estamos en medio de la búsqueda de trabajo, queremos mostrar lo mejor de nosotros mismos. Particularmente cuando estamos muy interesados en el puesto que se nos ofrece.

Esta situación llevarnos a querer ocultar ciertos aspectos de nuestra personalidad que no nos parecen tan atractivos y entonces nos surgen algunas preguntas del tipo:

  • ¿Cómo responder un test psicológico?
  • ¿Cómo pasar un test psicológico para trabajo?
  • ¿Cómo dibujar el test psicológico del hombre bajo la lluvia?
  • ¿Cómo responder el test psicológico de colores?
  • ¿Cómo hacer el test psicológico del árbol?
  • ¿Cómo burlar / engañar un test psicológico?

Todas esas preguntas son muy frecuentes en las búsquedas en internet.

Supongo que es legítimo el interés que tenemos por mostrar lo mejor de nosotros mismos al hacer la búsqueda de un empleo. Naturalmente, nadie va a andar por ahí diciendo: “Soy medio perezoso, me gusta llegar tarde y soy muy desprolijo”. A parte, cuando debemos realizar el test laboral nos surgen las preguntas acerca de lo que esas técnicas pueden revelar sobre nosotros. Ahí aparece el deseo por engañar los test.

Che, Fran, ¿cómo hago el dibujo de la persona bajo la lluvia? ¿Al árbol hay que ponerle raíces?

La semana pasada me hicieron estas preguntas. También una persona me dijo que “sabía” que tenía que dibujar las gotas de cierta forma y que el paraguas tenía que estar en una posición determinada.

¿Vale la pena manipular los resultados?

La cuestión que se me plantea es si realmente es útil manipular de alguna manera las técnicas. Un paciente me dijo una vez que iba a agregar algunas cosas a su dibujo para que no él no pareciera tal o cual cosa. Es curioso, porque esta persona realizaba una consulta que él mismo había solicitado. ¿Qué sentido tendría mostrarse distinto de cómo es realmente frente a tu psicoterapeuta? Es como ocultarle los síntomas al médico al que le hemos pedido que nos ayude a sanar nuestro cuerpo.

Otro es el caso de las pericias psicológicas. Aquí las personas son mandadas a evaluación por un juez y ellos sí que se juegan graves intereses en esa evaluación. En las evaluaciones periciales, es bastante frecuente que los peritados intenten manipular los resultados. De esa evaluación puede depender su libertad, las visitas a un hijo, o el grado de culpabilidad de un delito. Sin embargo, los psicólogos contamos con ciertos indicadores para evaluar la manipulación, con lo que esos intentos resultan inútiles en la mayoría de los casos.

Otro ámbito en que suele suceder esto es el laboral. Como ya venimos hablando, cuando uno desea mucho un trabajo puede intentar mostrarse de cierta forma burlando o manipulando los resultados de los test. Lo que sucede en este caso, es que muchos candidatos no tienen un conocimiento acabado de lo que el psicólogo está buscando. Entonces estos intentos resultan erráticos.

Por ejemplo, digamos que el reclutador necesita una persona con rasgos creativos, y el candidato encuentra en internet que en el test de las manchas tiene que ver tal o cual cosa. Es probable que esas respuestas aprendidas no se correspondan con las respuestas de alguien creativo.

Además, los test de evaluación laboral suelen ser bastante complejos, con lo que intentar aprender qué hacer, decir o dibujar sería bastante engorroso.

Entonces, ¿cómo aprobar un test psicológico laboral?

Si has leído todo el artículo, llegado a esta parte ya te habrás dado cuenta que la respuesta a tu pregunta “¿cómo aprobar un test psicológico laboral?” no va a ser el tipo de respuesta que quizás estabas buscando.

Este artículo no se trata de mí explicándote cómo dibujar una casa, un árbol o una persona bajo la lluvia. Tampoco te diré qué respuestas dar en el test de las manchas ni que decir ante tal o cual técnica.

Lamento desilusionarte. No sería ético hacerlo de esa manera.

En cualquier caso, si has prestado atención sí hay algunas sugerencias que puedo darte a la hora de tener una entrevista de trabajo:

  • Sé honesto;
  • Mostrate tal como sos; y
  • No intentes manipular las técnicas.

El psicólogo encargado de la evaluación no sólo está atento a los requerimientos del puesto de trabajo, también, y por encima de todo, está preocupado por la salud mental. El evaluador se ocupa de seleccionar aquellos perfiles que puedan realizar la tarea en los mayores estándares de salud posible. Es implica que, lamentablemente, a veces no seamos los candidatos ideales para algunas actividades.

 

Espero que esta lectura te haya sido de ayuda. Y, por último, quería recordarte que si necesitás realizar un apto psicológico laboral o cualquier otro tipo de psicodiagnóstico, como una pericia psicológica, no dudes en ponerte en contacto. Tenés nuestros datos en la pestaña Necesito un Psicólogo.

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