tipos de fobias

Indudablemente, las personas le pueden tener miedo a casi cualquier cosa en el mundo. Tipos de fobia hay a montones. Desde arañas, alacranes y otros insectos ponzoñosos, hasta tenerle horror a los números, a las palabras largas o a otras ideas abstractas.

Normalmente, el miedo está ahí para protegernos de toda clase de peligros. Y también es habitual que la respuesta a ese miedo sea ajustada a la situación. Es decir, que ese miedo nos activa lo suficiente como para defendernos o huir de esa amenaza. Pero cuando ese miedo es excesivo e irracional o cuando la respuesta al miedo es igualmente desproporcionada, entramos en el terreno de las fobias.

¿Qué son las fobias?

El DSM IV define las fobias como:

Temor acusado y persistente que es excesivo o irracional, desencadenado por la presencia o anticipación de un objeto o situación específicos

Una fobia es una reacción de temor o miedo. Alguien diría, mas bien, que es una reacción de terror u horror. En todo caso, lo específico de la fobia es que la reacción es desproporcionada al objeto o situación. Por ejemplo, que me pare en una silla porque vi una cucaracha a cinco metros es un tanto exagerado.

Otro aspecto importante de la fobia es que se desencadena por la presencia del objeto temido. Es decir que la cucaracha realmente está ahí. Pero también por anticipación. Como cuando desisto de ir a un evento porque habrá mucha gente y me siento sin aire de sólo pensar en ello.

Las fobias no son más que otras formas que adopta el trastorno de ansiedad.

Además, el miedo fóbico se caracteriza por escapar totalmente al control voluntario de la persona. Simplemente aparece y no hay nada que hacer contra ello. Tampoco puede ser explicado o razonado por el sujeto. ¿Cómo podría alguien explicar una fobia a los botones, por ejemplo?

 

¿Qué tipos de fobia hay?

La ansiedad es una reacción emocional que consiste en sentimientos de tensión, aprensión, nerviosismo y preocupación, así como activación o descarga del sistema nervioso autónomo.

Spielberger, Pollans y Worden, 1995

Como decía antes, el hombre puede tenerle miedo casi a cualquier cosa. Pero a los fines de estudiarlas y de acotar un poco el fenómeno se las clasifica en: agorafobia, fobia específica y fobia social.

Agorafobia

La agorafobia puede entenderse como el miedo a tener miedo en público. Aquellos que han experimentado un ataque de pánico saben lo horrible que es. El corazón se acelera de manera descontrolada, uno se siente ahogado, mareado y con náuseas, aparecen temblores y sudoración, también escalofríos y malestar en el pecho; pero lo más dramático de todo, son la sensación de estar fuera de sí y de que uno está muriendo.

Cuando uno tiene miedo a estar en espacios donde escapar puede resultar difícil, como un espectáculo público o un viaje en colectivo en hora pico, y ese temor es excesivo. Entonces hablamos de agorafobia. Las situaciones que despiertan este temor tienen en común que uno se encuentra solo fuera de su hogar, debe mezclarse con gente, y debe realizar un viaje en tren, auto o colectivo.

Esta situación puede o no acompañarse del ataque de pánico, complicándole las cosas más a quien tiene estas experiencias.

 Fobias específicas

fobiaLas fobias específicas son aquellos temores irracionales a determinados objetos o situaciones. Cuando aparece o uno se imagina que aparece el objeto temido, ahí se desatan los síntomas de la ansiedad o la crisis de angustia. La persona sabe que el miedo es irracional, pero igualmente no puede controlarlo.

Las fobias específicas pueden ser de diferente tipo:

  • Tipo animal como la aracnofobia (miedo a las arañas), entomofobia (a los insectos) o la musofobia (temor a los ratones).
  • Tipo ambiental. La acrofobia (horror a las alturas), la hidrofobia (miedo al agua) o la brontofobia (temor a las tormentas) forman parte de este grupo.
  • Tipo sangre-inyecciones-daño. Aquí se encuentran la belenofobia (temor a los objetos cortopunzantes) y la hematofobia (miedo a la sangre), por ejemplo.
  • Tipo situacional. Las más comunes son la aerofobia (temor a volar) y la claustrofobia (terror a los espacios cerrados).

Las fobias surgen de pensamientos distorsionados.

Fobia social

La fobia social es desencadenada por diferentes escenarios en los que debe interactuarse con otros. Uno se ve expuesto y entonces lo invaden pensamientos atemorizantes. La persona teme hacer el ridículo o actuar de manera humillante y vergonzosa. Por ejemplo, un estudiante puede desarrollar un miedo irracional a las exposiciones en clase, o a dar exámenes orales.

 

Lo que es fundamental recordar es que una fobia no es un simple temor. Lo propio es el temor irracional y la respuesta exagerada de la persona frente al objeto o situación que lo desencadena.

A veces, tener una fobia puede no ser más que una simple curiosidad. Si yo tuviera miedo al mar, por ejemplo, no sería algo que me complique mucho mi existencia, ya que vivo a cientos de kilómetros de la costa. Sin embargo, hay temores que convierten la vida en algo muy difícil de sobrellevar. Quien tiene esta clase de temores desarrolla toda forma de conductas evitativas que son completamente disfuncionales. Como tener que viajar en colectivo por diez horas hacia la capital del país por tener miedo a volar, o perderse de compartir tiempo con amigos por tener terror a los espacios cerrados.

Las buenas noticias son que los tratamientos para las fobias son muy efectivos y son bastante acotados en el tiempo. Existen técnicas muy probadas para resolver estos miedos y tener una vida un poquito más “normal”.

¿Vos tenés algún tipo de fobia extraña?

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