La mayoría de las personas que vienen al consultorio traen alguna consulta consigo. Y, aunque los motivos de consulta son de los más diversos, es cierto que hay una serie de preguntas que los psicólogos oímos con bastante frecuencia.

En este artículo, voy a intentar responder algunas de esas preguntas para un psicólogo.

1.     ¿A los psicólogos se les dice “doctores”?

Tengo un amigo que me recrimina cada vez que no corrijo a las personas que me dicen “doctor”. Para mí fue toda una sorpresa, cuando empecé a trabajar en mi consultorio, la cantidad de gente que me llama de esa forma. La realidad es que no soy doctor y creo que, por lo pronto, estoy bastante lejos de serlo.

Los doctores en psicología son profesionales psicólogos o licenciados en psicología (como yo) que han decidido dedicar algunos años extra a la formación académica y a la investigación. Lo que a ellos los habilita a ostentar el título de doctor, es haber presentado y aprobado su tesis doctoral.

Mientras tanto, el resto de los que ejercen esta profesión en el área clínica son, como dije antes, psicólogos (a secas) o licenciados en psicología. En Argentina, ambas profesiones tienen las mismas incumbencias, con lo que a nivel práctico no existe diferencia entre uno y otro. Una carrera de licenciatura, habitualmente implica formación de grado con acento en la investigación. Para obtener el título de licenciado, es necesario defender una tesis de licenciatura, la cual es mucho menos compleja (aunque no por ello sencilla) que la tesis doctoral.

2.    ¿Todos los psicólogos hacen psicoanálisis?

Cuando la gente llega a consulta y no han tenido un contacto previo con la psicología, suelen tener una imagen muy marcada de los psicoanalistas como referencia de lo que hace un psicólogo. Entonces, vienen preocupados porque tengan que hablar mucho de su pasado y no del problema que los aqueja. También pueden preguntarse si van a usar un diván o si la terapia va a ser eterna.

No todos los psicólogos hacemos psicoanálisis. En la psicología hay mucha diversidad de métodos y técnicas y cada profesional debe encontrar el modo de trabajar que le resulte más cómodo y con el que tenga mejores resultados. Asimismo, los pacientes también tienen diferentes estilos y necesidades y se responden de forma diversa según el tipo de terapia.

Lo importante es no “enroscarse” en cuestiones teóricas que sólo deben ocuparnos tiempo en las aulas. Yo creo que cualquier terapia es buena en tanto persiga y consiga el bienestar y la salud mental del paciente, se mantenga dentro de los criterios éticos que rigen esta profesión y sus métodos estén científicamente probados.

3.    ¿Los psicólogos te dicen lo que tenés que hacer?

Otra pregunta que suelo escuchar en el consultorio en la primera sesión es si los psicólogos te dan indicaciones sobre lo que tenés que hacer con tu vida. La respuesta es un rotundo no: los psicólogos no le damos directivas a las personas de cómo deben vivir sus vidas. Son los pacientes y sólo ellos quienes deben dar una orientación su existencia.

Sin embargo, según el tipo de patología, de terapia y estilo personal del paciente, la psicoterapia puede ser más o menos directiva. Esto de ningún modo quiere decir que el terapeuta dé esas indicaciones de las que hablábamos, si no que su nivel de participación en el proceso puede ser más o menos activo. Esto se ve reflejado en que el psicólogo pueda proponer algunas actividades para que el paciente realice, como la lectura de biblioterapia o tareas orientadas al cumplimiento de las metas terapéuticas.

4.   ¿Los psicólogos practican hipnosis?

Algunos psicólogos practican hipnosis. No es una técnica generalizada y no es obligatorio que todos los profesionales la utilicemos.

5.    ¿Se le puede mentir a los psicólogos?

Depende del contexto en el que se dé la consulta con el psicólogo, es más o menos común que un paciente le mienta a su psicólogo o intente manipular la información que provee. Por ejemplo, cuando llegan a consulta derivados por el juzgado o cuando están en una evaluación psicológica luego de haber sufrido un accidente laboral. Es probable que el paciente se sienta tentado de mostrarse mejor de lo que está o peor según el beneficio que pueda percibir por ello. Otra situación es que intente mostrarse de una u otra forma cuando acude a una terapia que él mismo solicitó. En cuyo caso, habría que indagar cuál sería la motivación para tal manipulación.

Dicho esto, queda la cuestión de si se le puede mentir a los psicólogos. Y la respuesta es sí. La gente puede mentirle al psicólogo. Cada profesional, según su pericia será más o menos hábil en detectar esas mentiras. Existen herramientas técnicas específicas que nos ayudan a verificar si sospechamos que un paciente está mintiendo.

6.    ¿Los psicólogos hablan de su vida privada?

Supongo que la respuesta a esta pregunta depende mucho del estilo personal de cada terapeuta. No hay estrategias generales en este sentido. A veces, puede ser necesaria una intervención de este tipo y otras veces no. Revelar algo de la vida personal puede ayudar a humanizar un poco la figura de psicólogo, y así también se corre el riesgo de ubicarse como ejemplo para el paciente, lo que no es del todo conveniente. El caso a caso es el que debe determinar si esto resulta apropiado conforme a los objetivos que se persigue en la terapia.

7.    ¿Los psicólogos pueden atender a sus familiares? ¿Y pueden atender a sus amigos?

Yo no podría imaginarme siendo el terapeuta de un familiar o un amigo. “Nadie es profeta en su tierra” dice la sabiduría popular. Y por algo le dicen sabiduría. Personalmente no creo que sea posible establecer alianza terapéutica con alguien tan cercano.

8.   ¿Los psicólogos pueden tener sexo con sus pacientes?

No. La ética profesional prohíbe mantener una relación de este tipo con los propios pacientes.

9.    ¿Los psicólogos pueden enojarse?

¡Claro que sí! Muchas veces se les reclama a los profesionales de la salud mental una estabilidad en el estado de ánimo que parece inhumana. Es como si todo en nuestra vida debiera estar resuelto por el solo hecho de ejercer esta profesión. Lejos de ello, los psicólogos están sujetos a las mismas pasiones que cualquier otra persona. Esto no quita que en nuestro espacio de trabajo debamos ser profesionales, nada distinto de lo que es exigible para cualquier otra persona en su puesto de trabajo.

10. ¿Los psicólogos pueden atender a pacientes que les caen mal?

Para que la terapia funcione es condición necesaria que se establezca una alianza terapéutica. Si esto no se produce, difícilmente el consultante colabore con el tratamiento. La formación de este particular tipo de relación se ve favorecida por la simpatía y la empatía. Sin embargo, no es condición necesaria que el paciente nos caiga bien en ese sentido.

11.   ¿Los psicólogos se aburren de escuchar a los pacientes?

Todos los pacientes son diferentes, así como sus historias y sus estilos personales. A mí me pasa que cada hora es distinta y cada historia es distinta, con lo que no consigo aburrirme. Veremos qué pasa con los años y la experiencia acumulada. La personalidad del paciente también se pone en juego en el modo en que relata sus experiencias vitales y con ello puede resultar más o menos aburrido. Pero es algo que tiene que ver con el estilo y no con el contenido. Para mí, el contenido es lo que más me importa independientemente que la forma de transmitirlo del paciente me pueda resulta agradable o no.

12. ¿Cómo hacen los pacientes para no amargarse su vida con todo lo que escuchan?

El riesgo de apropiarse de los problemas de los consultantes, es un riesgo presente en todas las profesiones asistenciales y también en la atención al público en general. Tal es así que puede desarrollarse una condición conocida como Síndrome del quemado o Burnout, si no se tiene la higiene mental adecuada. Quienes ejercemos este tipo de profesiones debemos ser capaces de empatizar con las personas que acuden a nuestra ayuda, y así también debemos tener la capacidad de establecer un sano límite entre el trabajo y la vida personal.

13. ¿Qué escriben los psicólogos?

Supongo que no hay reglas escritas sobre esto. Al menos yo no tuve una materia en la facultad en la que me explicaran de qué tenían que ser mis notas. Algunos datos protocolizados que hacen a la identidad del paciente, su historia clínica, el estado actual, motivo de consulta, su composición familiar y objetivos terapéuticos. Eso es lo fundamental, pero de allí en más anoto los datos que me parecen relevantes a la hora de planificar una estrategia terapéutica o aquellas cosas que creo que puedo olvidar con más facilidad.

14. ¿Cuánto dura una sesión?

El tiempo de duración de una sesión es algo que establece cada terapeuta. Claramente, es necesaria una cantidad considerable de tiempo para conocer al paciente y obtener la información necesaria para poder diseñar el tratamiento. No hay reglas escritas a este respecto. En Argentina, las obras sociales exigen para su cobertura que la duración tenga un mínimo de 40 minutos. La corriente psicoanalítica lacaniana tiene un instrumento terapéutico conocido como el corte de sesión y eso puede aplicarse según el criterio del psicólogo según que se haya producido alguna manifestación del inconsciente o algo por el estilo. No estoy muy al tanto porque no es el tipo de terapia que practico. Mis sesiones duran entre 45’ y 1 hora, según la disponibilidad que tenga en agenda.

15. ¿Los psicólogos te dicen qué tenés que hacer? ¿Los psicólogos te dan consejos?

Hay algunos modelos terapéuticos más directivos que otros. Esto, como casi todo lo que hemos venido reflexionando, depende del estilo del terapeuta, del paciente y de las necesidades del paciente. Algunas veces resulta necesaria una estrategia más directiva, cuando el paciente es colaborador y pasivo respecto de lo que le sucede. En cambio, otros pacientes pueden ser más reticentes a intervenciones directas y entonces es mejor aplicar estrategias más indirectas para que el paciente no sienta que se le está diciendo lo que tiene que hacer.

En cualquier caso, el psicólogo no es un consejero ni tampoco debería decirle a sus pacientes que tienen que hacer con sus vidas. La terapia debe generar un espacio en que el paciente sea quien se haga cargo de su propia existencia y de sus decisiones vitales.

 

Espero que estas preguntas te hayan servido de ayuda para la próxima vez que realices una consulta con el psicólogo. Si se te ocurre alguna otra, podés dejármela aquí en los comentarios.

También podés visitar nuestro consultorio para hacer alguna consulta de algo que te aqueje.

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2 COMENTARIOS

  1. Hola Francisco

    En varios hospitales públicos se atiende media hora reloj. Y muchas OS pagan también por media hora. Si es consultorio privado, cada profesional puede manejar su agenda sin tener en cuenta cuanto tiempo puede paga la OS, en hospital publico es mas difícil, por el número de pacientes citados. Es la realidad en algunos hospitales de Buenos Aires, desconozco otros.

    • Muchas gracias por el aporte, Mónica! No tengo mucha idea de cómo es por allá. Acá en Mendoza algunas OS te avisan en las autorizaciones que la duración mínima de la sesión es de 40 minutos. Desconozco que suceda en los hospitales, aunque intuyo que en hospitales y centros de salud las sesiones son bastante breves por la cantidad de pacientes que acuden.

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